¿Cómo cumplir tus objetivos con la regla SMART y no acabar como el muñeco diabólico en tu proyecto?

Si tienes un proyecto tienes un tesoro.

Muchos emprendedores digitales no paran de inventar, de generar proyectos que luego nunca ven la luz.

Son tantas cosas las que queremos hacer que al final pasamos más tiempo ordenando proyectos que llevándolos a la acción.

La saturación de proyectos puede ser perjudicial para tu mente y para tu tiempo productivo.

El tiempo es lo que nos falta a la mayoría. Vivimos ansiosos por nuestros proyectos que nos poseen, dejamos de lado cosas importantes en la vida porque creemos en nuestros proyectos y haremos cualquier cosa para llevarlos a cabo.

Vivimos para nuestros  proyectos y estos al final acaban poseyéndonos.

Al final pasas de ser un emprendedor con proyectos, a parecerte al muñeco diabólico dando tumbos en la cama porque no ves que tus proyectos salgan adelante, son tantas cosas las que hay que hacer…

 

 

Si padeces el mal de los mil proyectos, bienvenido/a .

En este post te contaré como no agobiarte con tus proyectos, poner foco de atención y borrar la paja mental que padecemos los emprendedores seamos digitales o no.

[Talón]

¿Cómo llevar a cabo tus proyectos sin que te de un sincope? 

Si tienes un proyecto, tienes ganas de seguir aprendiendo.

Cuando tienes en mente un proyecto automáticamente tienes que tener en mente un objetivo. Digo automáticamente por que a base de objetivos funcionan los proyectos, sino sería un orgasmo dejarte llevar sin que te agobiaras por lo que realmente quieres hacer.

Si tu proyecto es tener un blog puede ser que tu objetivo sea que la gente lea tu blog.

Muchas veces al definir los objetivos te das cuenta de que esos objetivos en verdad dejan mucho que desear.

Puede ser que tu objetivo al montar un blog sea para darte a conocer y ofrecer tus servicios o líneas de producto, por lo tanto el tener un objetivo basado en que sólo te lea la gente es un objetivo primordial pero no el principal.

Que te lea gente no significa que estés llevando bien tu proyecto basado en objetivos.

Para que tu proyecto llegue a buen puerto tienes que definir bien esos objetivos.

No queda otra.

Bueno sí, queda la de hacer las cosas por amor al arte y que el espíritu santo llame a tu puerta tpara mostrarte la luz.

Lo malo, es que el espíritu santo muchas veces no llega y lo que llega es el trabajo y la focalización.

¿Cómo definir los objetivos en tus proyectos?

Cuando empezamos a imaginar nuestros sueños, creamos objetivos para alcanzarlos.

Pensamos que podremos llegar a vivir de nuestro sueño pero cuando vemos los objetivos que nos hemos marcado nos ponemos las manos en la cabeza conforme va pasando el tiempo y eso es porque suelen ser más altos de lo que realmente podemos alcanzar.

 

 

Tienes que bajarte de la nube de los objetivos inalcanzables.

 

Es bueno que te marques buenos objetivos pero tienes que intentar que estos sean alcanzables ya que si los marcas con metas muy altas al final te agobiarás por no conseguirlos.

A mi me pasó.

En mi primer blog no tenía objetivos y en el primer año de vida llegué a más de 100.000 visitas en todo el año.

En mi tercer blog me marqué como objetivo llegar a esas 100.000 visitas en el año y si podía más mejor.

Me di de bruces.

Me di cuenta que lo importante no son el número de visitas que tuviera en el blog.

Al tener la experiencia del anterior blog pensé en que podría alcanzar esas cifras con el nuevo blog.

No tuve en cuenta que ambos blog tratan de una temática diferente  y que por lo tanto la competencia en el nicho era también diferente.

Era curioso que haciendo una búsqueda de palabras clave, las palabras de mi primer blog que giraba en torno a la “antropología” tuviera muchísimas menos búsquedas que las de mi segundo blog “marketing digital” o “social media”.

Tienes que tener en cuenta de las palabras que definen la temática de tu blog.

En mi segundo blog aunque fueran palabras más buscadas que las del primero tenía más competencia de gente que está hablando de esa temática que las del primero.

Me di cuenta que sobre antropología no había tanta información que sobre marketing digital.

Lo que quiero decir con todo esto que los objetivos tienes que marcarlos y definirlos acordes a una realidad y en congruencia de acciones claras.

¿Por qué tenemos que hacer hincapié en los objetivos?

Poniendo como ejemplo el caso anterior relacionado con las visitas, ¿de verdad crees que un objetivo basado en conseguir 100.000 visitas en el blog era un objetivo adecuado?

Pues siento decirte que no.

¿Qué vale más tener 100.000 visitas en un blog sin que nadie se suscriba a tu lista de correo o tener 300 visitas a tu blog en el que se suscriban 250 personas a tu lista de correo?

Piensa, después te diré la respuesta.

Los objetivos tienen que ser específicos, nada de objetivos demasiados generalistas que de poco te van a servir para lograr lo que quieres.

A parte de ser específicos tienen que tener muchas más cualidades para que sean buenos objetivos y para ello te voy a contar las características básicas que tiene que tener un objetivo y que seguramente hayas leído en miles de blogs.

 

Las características básicas de un objetivo (SMART)

Quedate con esta palabra que te dará la fórmula del objetivo.

INTELIGENTE

¿Por qué los objetivos tienen que ser SMART?

SMART : hace referencia a las cinco cualidades que han de tener los objetivos.

  • S: Specific / Específico.
  • M(Measurable) –> Medibles
  • A(Achievable) –> Alcanzables
  • R(Relevant) –> Relevante
  • T(Time) –> Tiempo establecido

 

La cualidad del objetivo específico

Para que un objetivo sea específico tendrás hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué quiero lograr?
  • Propositos al llegar a cumplir el objetivo
  • Identificar las limitaciones de este objetivo

Por lo tanto con el ejemplo de las visitas a la pregunta de ¿qué quiero lograr? La respuesta no puede ser 100.000 visitas porque no estoy especificando nada al concreto.

Tener 100.00 visitas no me dice nada excepto que el blog se lee pero poco más.

Ahora si especifico mejor y digo que quiero tener 100.000 visitas y de esas 100.000 visitas 50.000 se descarguen mi ebook y de esas 50.000, 1000 compren mi libro que voy a poner en venta, ese objetivo ha dado un giro al convertirse en un objetivo con un propósito final que es la venta de libro.

Puede ser que la venta de un libro o que esas visitas las redirijas hacia alguna red social o que quieras que hagan alguna acción en concreta.

El tema está en que cuanto más específico sea el objetivo mejor.

La cualidad del objetivo medible

Si te marcas un objetivo que no sea medible este puede resultar difícil de conseguir.

Yo puedo tener el objetivo de ser feliz. Pero ese objetivo se basa en unas acciones previas para que yo logre esa felicidad.

Puede ser que mi felicidad se base en la venta de 1000  ejemplares del libro que he escrito.

Por lo tanto mi objetivo no puede ser feliz sin más, sino que tendré que medir la acción necesaria para lograr esa felicidad, que es la venta de 1000 libros.

Al hacer las cuentas observo que ese objetivo es medible.

Si no lo puedes medir no sabrás si estás haciendo progresos en torno a ese objetivo o estás yendo hacia atrás.

Si quiero ser feliz vendiendo 1000 ejemplares de libros y no mido mi objetivo que es llegar a 1000 como sabré si pasando ese número seré más feliz o si no llego seré menos feliz.

Si puedes medir tu objetivo cuando lo cumplas y lo sobrepases sentirás más emoción por la venta de libros, ahora si no llegas tendrás que saber que acciones tendrás que llevar a cabo para poder llegar a esa medida que alcanzará tu felicidad.

Continuamos con la siguiente cualidad del objetivo. No te me duermas.

 

La cualidad del objetivo alcanzable

Te dije antes que no pusieses metas muy altas en tus objetivos ya que estos tienen que ser alcanzables.

Debes moderar tu ambición porque te aseguro que no conseguir esos objetivos que te has marcado y en los que has estado currando día y noche puede ser muy de desmoralizador hasta el punto de abandonar tus proyectos.

Un objetivo alcanzable tiene que estar un pelín por encima de tus propuestas alcanzables pero nunca por debajo.

Para saber si podrás conseguir ese objetivo tendrás que hacer un cálculo de rendimiento.

 

Te pongo un ejemplo.

Si para conseguir 1000 visitas a mi blog en un mes tengo que trabajar en mi blog cinco días a la semana durante 5 horas, significará que para conseguir esas 1000 visitas mensuales tengo que trabajar unas 80 horas mensuales para conseguirlo.

Por tanto, si me pongo un nuevo objetivo de 2000 visitas al mes en mi blog o aumentas el tiempo dedicado al trabajo para conseguirlo o reduces el tiempo dedicado porque has descubierto un nuevo método que te ahorre tiempo, en cualquier caso siempre has de tener en cuenta el tiempo que te requiere el poder llegar a alcanzar tu objetivo.

La cualidad del objetivo relevante

La relevancia es algo que tienes que valorar.

Si después de hacer el cálculo de rendimiento para llegar a ese objetivo, de medirlo, de fijar una meta de alcance y de especificar lo que realmente quieres conseguir con el objetivo, viene la hora de que te plantees si es relevante para ti  o para lo que quieres conseguir.

Supongamos que yo me propongo el caso de las 100.000 visitas para que de esas visitas 1000 terminen comprando el libro que tengo en venta.

Ahora resulta que la felicidad que me produce no ha sido del todo satisfecha por ese objetivo que me he propuesto.

¿Qué ha fallado? Puede ser que realmente necesitases más de 1000 ventas de tu libro.

Por lo tanto marcar la relevancia de un objetivo es tan importante como las otras tes cualidades del objetivo.

La R de (SMART) hace referencia también a la realidad.

Ser realista con tu objetivo y no un soñador para que tu proyecto tenga los pies en la tierra y no se suba a la nube de la subrealidad.

La cualidad del objetivo limitado en el tiempo

He aquí una de las cualidades preferidas de un objetivo.

La limitación en el tiempo.

Si no marcas en tu calendario cuando quieres que ese objetivo se cumpla difícilmente podrás saber si lo has logrado o no.

Puede ser que me proponga que mi blog reciba 100.000 visitas, pero si no me marco el tiempo en el que quiero conseguir esas visitas pueden pasar 50 años y no haberlo logrado.

Por lo tanto el objetivo tiene que ser limitado en el tiempo.

No crees un espacio bastante reducido para lograrlo porque al no llegar al objetivo puede causarte agobio.

Por lo tanto toma un respiro, toma un kit kat y piensa el tiempo que realmente tienes para poder lograrlo.

Muchas veces pecamos de no medir bien el tiempo, nos sobrecargamos de tareas y mandamos todo a tomar viento porque no hemos logrado cumplir ese objetivo.

Y para ir terminando…

 

Ha llegado la hora de aplicar la regla SMART en tus objetivos. 

La regla SMART te puede servir para cualquier proyecto.

Te he puesto el ejemplo de las visitas del blog porque al haber tantos bloggers he pensado que sería idóneo para que lo comprendieras, pero esta regla la puedes aplicar a cualquier proyecto que tengas en mente.

Antes de que se me olvide recuerda siempre tienes que apuntar tus objetivos en libreta, pizarra o app digiral para así visualizarlos mejor y poder lograr conseguirlos.

 

Nos vemos en el siguiente post 🙂

 

 

¡¡¡Comenta si te atreves!!!

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